viernes, 27 de noviembre de 2015
La Sesshin
Sesshin es considerada en América y Europa una oportunidad para que los neófitos del budismo, en especial el Zen, se aproximen a la vida que existe en los monasterios japoneses. Desde cierta concepción es vista también como una especie de retiro espiritual para que, armonizándose con los demás participantes, las necesidades básicas de alimentación y sustento puedan ser satisfechas. Hasta cierto punto esto es verdad. Sin embargo el corazón de la Sesshin es explorar el interior a través de largas sesiones de Zazen, las cuales, los primeros días pueden ser muy dolorosas y frustrantes. Pensar en el dolor y someterse a él, para luego, poco a poco, irlo olvidando, irlo transformando en una nube encima de la cual uno puede flotar liberado es una experiencia muy interesante, prueba de la enorme fortaleza de nuestra mente por encima de nuestro cuerpo. No hay mente sin cuerpo ni cuerpo sin mente, son correlativos y coexistenciales, pero hubo un punto en nuestras vidas en donde le dimos las riendas de nuestro Dharma al cuerpo, y es momento de que la mente las recupere. Enseñarte cómo hacerlo, poco a poco, gradualmente... eso es una Sesshin y el aprendizaje nunca es generalizado, siempre es una experiencia personal. GASSHÔ.
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